SONETO AMANECIDO

Letra: Bebe Ponti 

Música: Ariel Prat

Esta ciudad tendida sobre el alba 

como un páramo gris en las ojeras 

es un cántaro de luna en los balcones 

y una pena de sangre callejera.

Esta ciudad sirena junto al río

me salpica de frío los costados 

y una bruma de lánguidas caricias

me despeina de amor el desamparo.

Y la escarcha de llovizna en los andenes

ese labio pegado en los cristales 

madrugada acribillando las paredes.

 

Con la sangre tatuada en la mañana 

con la pena del hambre en el bolsillo

y el trabajo amanecido sobre el alma.